BIENVENIDOS

Por fin toma forma mi idea de compartir con todas las personas que lo deseen todos mis relatos, reflexiones e historias de la vida cotidiana que poco a poco invaden mi cabeza dias tras dia y terminan agolpandose en forma de palabras  hasta dar forma a verdaderas historias.

En este blog intentaré hablar de diversos temas;  algunos de ellos relacionados con el mundo de la discapacidad pues como Técnico en IntegraciónSocial siento el deber de comunicar al mundo el valor de estas personas; por otro lado también mencionare temas de caracter psicologico y porsupuesto también habra un hueco para el ocio y lo más importante para SOÑAR.

Espero que mi trabajo sea de vuestro agrado y que podamos compartir todos juntos.

Son las ilusiones y los sueños los que mueven el mundo y nos permiten pintar una vida de colores ; la nuestra.

EL MIEDO

Antes de comenzar a escribir este relato, no tenia las ideas muy claras acerca de todo lo que quería plasmar en las próximas líneas; algo que sirviera y que fuera lo suficientemente claro, como para comunicar a todos aquellos que lo leyeran,  de forma directa, lo que estaba sintiendo en cada una de las líneas de las que se componía este texto.

  Supongo, que cuando alguien se decide a escribir sobre algo, es porque se siente identificado con el tema que se le plantea; de la misma forma, tenía las ideas muy claras acerca de que a pesar de no ser una escritora de prestigio y con una reconocida carrera literaria ,es más, siendo una simple alumna de psicología;  sí que me sentía lo suficientemente capacitada en ese momento para hablar sobre el tema que se planteaba; el miedo.

  Probablemente el miedo, siempre ha estado presente en nuestras vidas desde el momento en el que venimos al mundo, si es cierto que ese miedo no siempre es igual, va cobrando forma y dimensiones distintas a medida que nosotros, los humanos, vamos creciendo; es decir, a medida que vamos recorriendo ese largo camino que es la vida y en la que  nos encontraremos con muchas cosas buenas pero en la que desgraciadamente habrá muchísimos obstáculos que sortear, para simplemente conseguir los miles de sueños que tenemos todas las personas.

Desde que somos pequeños el miedo aparece en nosotros cuando damos los primeros pasos, es decir, cuando nos enseñan a caminar nuestros padres o cuando nos anuncian a ese monstruito tan famoso para todos en nuestra infancia “el coco”;  pues en ese momento, desde la inocencia de ser un niño, pensamos que nos vamos a caer o que alguien muy feo nos va a llevar con él y solo la idea, nos da un miedo espantoso; sin embargo, a medida que vamos creciendo nos damos cuenta que ese miedo no era nada, que eso no era nada comparado con el vértigo que nos va dando enfrentarnos a nuevas situaciones que van llegando a nosotros a medida que crecemos y a las que inevitablemente estamos expuestos. Dicen que hay personas a las que les da miedo enamorarse y nos preguntaremos ¿ por qué ese temor si es algo totalmente normal y que a la vez nos hace sentirnos tan especiales? Ese temor no es absurdo del todo; pues desgraciadamente muchas personas han tenido que vivir desilusiones, fracasos o incluso se han sentido traicionadas por alguien a quien ellas consideraban lo más importante de su vida; es ahí cuando la experiencia te ha marcado y no te permite volver a entregarte al amor como lo hiciste entonces.

Sin embargo, en otras ocasiones ese miedo no tiene justificación alguna sino que simplemente es el síntoma más importante de una enfermedad que nos hace sentirnos miserables e inseguros y que nos muestra una vida llena de amargura e infelicidad, los celos.

Esto ha sido un tema muy mencionado  en la psicología desde antaño. Para quién  lee sobre el tema  en un manual, es muy fácil  pensar que efectivamente es una enfermedad que nos hace sentirnos infelices ¿ y de verdad tenemos motivos? ¿ hay necesidad de sentirnos tan mal? quizás no, quizás si ¿ quién sabe? lo único que sabemos es que no quisiéramos sentirnos así; pues los celos constantemente nos reducen y nos hacen esclavos de una inseguridad que no nos deja ver más allá. Muchos dicen que los celos son signo de personalidades inseguras y llenas de complejos¿ pero, no será quizás síntoma de personas entregadas al cien por cien con miedo a ser heridas y tener que curarse después? Quizás sí, pues en lo personal pienso que cuando de verdad se quiere es inevitable no temer, es inevitable no sentirse vulnerable ante los sentimientos y hay quien, antes de tener que sufrir prefiere equiparse con  una coraza que les haga de alguna manera inmunes al sufrimiento y a la decepción ignorando y resistiéndose también a sentir la felicidad más hermosa y grande

del mundo.

En todo lo anterior, se ha hablado del miedo en lo referente a los celos, es decir al miedo relacionado con el amor hacia la pareja, sin embargo,  y para nuestra desgracia no es el único miedo que tenemos que vencer y sobre el cual las personas en general estamos obligados a luchar y superar;  hay muchos otros tipos de miedo. Quizás uno de los más importantes para cualquier persona, es perder a un ser querido, pues desgraciadamente el miedo en ocasiones  nos ha venido anunciado previamente cuando somos testigos de una larga enfermedad… O simplemente, a la persona a la que tu quieres y que ha sido tan importante en tu vida, en la que has podido confiar, la que te ha llenado de regalos cada vez que iba a buscarte al colegio o simplemente se ha dedicado a hacerte feliz siempre, se le está acabando la vida, ya es anciano, y aunque te niegas a aceptarlo sabes que en cualquier momento se irá y que no podrás hacer nada, es en esos momentos cuando te invade no miedo, no, sino terror, pánico… A que no te dé tiempo a decirle lo mucho que le querías y a darle las gracias por tanto y tanto cariño, es un miedo diferente al de los celos, pero igualmente importante; pues también engloba  un sentimiento importante para el ser humano el amor. Sin embargo, no todo termina aquí hay muchos otros temores que el ser humano tiene que superar y enfrentar a lo largo de su vida. Teniendo en cuenta la situación en la que se encuentra España en este momento, podemos darnos cuenta del panorama negro que envuelve el país, esa cruda realidad,  nos invade cada vez que encendemos el televisor y vemos los desahucios de muchas familias, campañas para recoger comida que nos muestran la pobreza y el hambre que azotan España como desde hacía años no sucedía. Es ahí, cuando nos invade un profundo temor y damos gracias a Dios por permitirnos tener una casa y comida todos los días. No obstante, es imposible no sentir y no temer que la suerte nos cambie en cualquier momento y que efectivamente seamos nosotros los que nos veamos en las misma situación de esas personas a las que compadecíamos todos los días, al mismo tiempo que admirábamos pues a pesar de no tener nada, de vivir en la calle y tener que pedir para comer, se mantienen unidos, con fortaleza y no tienen miedo a seguir luchando por una vida y un futuro mejor. Quizás, si nos ponemos a pensar en todo esto no solo nos asustamos, no, nos aterrorizamos cuando pensamos en todo lo vivido, en los atentados que han destruido la vida de multitud de familias, y en la multitud de guerras que sacrifican al mundo frecuentemente. Sin embargo en la actualidad el paro es uno de los temores más grande al que nos enfrentamos. En el caso de los trabajadores que se han quedado sin empleo se preocupan por no poder mantener a su familia, por no poder llevar dinero a casa y por no poder ofrecer a los suyos todo lo que a ellos les gustaría, es ahí, cuando empiezan a emerger sentimientos de impotencia  y muchísima rabia rodeados de una sensación espantosa y temor a que todo se complique más y más.Por otro lado en el caso de los universitarios como es mi caso, nos planteamos muchas cosas, nos da terror, pánico que nuestros sueños de futuro se vean truncados por  la falta de dinero, por la pobreza. Hemos visto que desgraciadamente el luchar por esos sueños muchas veces lleva a las personas a hacer cosas que a priori nunca habrían hecho como prostituirse o simplemente donar sus óvulos para poder pagarse una carrera que les conduzca a un futuro digno ¿ a caso es justo?, es justo que las grandes fuerzas del país se valgan del miedo como arma para doblegar y callar al país?, ¿ es justo que tengamos que sentir que solo los ricos tienen derecho a un futuro de comodidades?, posiblemente las grandes personalidades que vemos en la televisión todos los días no tengan ni idea de que es ese sentimiento, o quizás sí, quizás teman a perder sus jaulas de oro, jaulas de oro que les hace prisioneros de su propia avaricia, de su ambición y que les hace volverse insensibles al sufrimiento de los demás, pues solo piensan en conseguir más y más sin importarles en absoluto el sufrimiento que dejan tras de sí. Todo esto, nos demuestra que simplemente el ser humano no puede rendirse ante la adversidad, ante la injusticia, ante el sufrimiento, en la vida habrá que sortear obstáculos que posiblemente en ocasiones nos sotierren en la más profunda tristeza y desesperación, es ahí , en esas situaciones difíciles donde probablemente nos sentiremos sin fuerza para continuar, sintamos que no podemos levantarnos, sin embargo, siempre habrá algo que nos impulse a empezar de nuevo, a vivir un nuevo día con la mera ilusión de que todo sea diferente hay que sabe que para todas esas limitaciones y temores que nos invaden irremediablemente, siempre estará presente el camino de la fortaleza y en el que podremos contar con un arma muy importante como es la ilusión, deseo y la certeza de saber que la desesperanza y la infelicidad imperarán si los sueños y la felicidad no logran anteponerse.

No abandones tus sueños al menos que estos sean absurdos.